Staph in Nursing Homes: Questions Families Should Ask

Estafilococo en residencias de ancianos: preguntas que las familias deberían hacer

Staph in Nursing Homes: Questions Families Should Ask
Puntos clave
  • Los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) indican que más de la mitad de los residentes de residencias de ancianos pueden ser portadores de un germen resistente como el SARM (MRSA, por sus siglas en inglés), a menudo sin síntomas.1
  • El uso de batas y guantes durante el cuidado cercano es una precaución de rutina, y los residentes bajo esta medida pueden seguir participando en actividades grupales.1
  • Toda residencia de ancianos debe tener un programa de prevención de infecciones dirigido por un especialista en prevención de infecciones capacitado.2
  • En los adultos mayores, la confusión, una caída o comer menos pueden ser la primera señal de una infección.5

Por qué el estafilococo es común en las residencias de ancianos

Las residencias de ancianos reúnen a personas que necesitan mucha ayuda directa. Muchos residentes tienen heridas o usan dispositivos médicos, y el personal va de habitación en habitación ayudando con el baño, el vestido y el uso del inodoro.1 Ese cuidado cercano es precisamente la forma en que los gérmenes pueden propagarse.

Los CDC indican que más de la mitad de los residentes de residencias de ancianos pueden ser portadores de un germen multirresistente, como el SARM.1 La mayoría no tiene síntomas, así que no se puede saber quién es portador solo con mirar. Por eso los CDC piden a los centros que usen algunas precauciones según el riesgo de cada residente, y no solo según las infecciones conocidas.1

Qué significan las batas y los guantes

Es posible que vea al personal ponerse una bata y guantes antes de ayudar a su ser querido. Eso a menudo significa que el centro está usando precauciones de barrera ampliadas (Enhanced Barrier Precautions). Este enfoque de los CDC indica el uso de batas y guantes durante el cuidado cercano, como al bañar, vestir o mover a un residente, cambiar la ropa de cama, ayudar con el inodoro y cuidar heridas o dispositivos.1

Estas precauciones se aplican a los residentes que tienen una herida o un dispositivo médico, o que son portadores de un germen resistente o están infectados con él.1 No son un castigo, y no significan que su ser querido deba quedarse en su habitación. Los residentes bajo estas precauciones pueden seguir participando en actividades grupales.1 En algunos otros casos se usan “precauciones de contacto”, que son más estrictas, así que pregunte al personal cuáles se aplican y por qué.

El control básico de infecciones, como la limpieza de manos, se aplica a todos los residentes, sean o no portadores de un germen.1 Por eso debería ver que el personal se limpia las manos entre un residente y otro, aunque no se vea ninguna bata.

Preguntas para hacerle a la residencia de ancianos

Las normas federales exigen que las residencias de ancianos tengan un programa de prevención y control de infecciones, con al menos un especialista en prevención de infecciones capacitado que trabaje en el centro al menos a tiempo parcial.2 También deben tener un programa de uso responsable de antibióticos para vigilar cómo se usan los antibióticos.2 Buenas preguntas para hacer:

  • ¿Quién es su especialista en prevención de infecciones y cómo puedo comunicarme con esa persona?
  • ¿Cómo avisan a las familias cuando un residente tiene SARM u otro germen resistente?
  • ¿Cuándo usa el personal batas y guantes, y por qué?
  • ¿Con qué frecuencia revisan las heridas, las sondas y otros dispositivos, y cómo deciden cuándo se puede retirar un dispositivo?
  • ¿Cómo manejan y lavan la ropa y la ropa de cama de los residentes?
  • ¿Cómo detecta el personal a tiempo las infecciones en los residentes que no pueden describir cómo se sienten?
  • ¿Dónde pueden limpiarse las manos el personal y los visitantes cerca de cada habitación?

También puede consultar los resultados de las inspecciones de salud de un centro en el sitio web Care Compare de Medicare, ya sea que esté eligiendo una residencia o revisando la que ya tiene.6

Cuando vaya de visita

Los CDC indican que la probabilidad de contagiarse de SARM al visitar a alguien que lo tiene es muy baja.4 Algunos hábitos sencillos ayudan a que siga siendo así:

  • Límpiese las manos al entrar en la habitación y otra vez al salir.4
  • Pregunte al personal si debe usar bata o guantes.4
  • Quédese en casa si está enfermo o tiene una infección abierta en la piel.
  • Marque con el nombre las toallas, rasuradoras y peines de su ser querido, y manténgalos fuera de los espacios compartidos.
  • No dude en hablar. Está bien pedirle a un enfermero o a un asistente que se limpie las manos antes de atender a su ser querido.3

Nuestra guía sobre higiene de manos para cuidadores explica cuándo usar jabón y cuándo basta con desinfectante.

Cuándo consultar a un médico

En los adultos mayores, las infecciones no siempre causan fiebre. Pueden manifestarse como confusión nueva, una caída, comer o beber menos, o dificultad con las tareas diarias.5 Pida al personal de enfermería que un médico revise a su ser querido si nota:

  • Confusión, somnolencia o debilidad nuevas o que empeoran5
  • Una caída, o un cambio repentino en lo que puede hacer por sí mismo5
  • Que come o bebe mucho menos de lo habitual5
  • Enrojecimiento, hinchazón, calor o supuración alrededor de una herida o un dispositivo4
  • Fiebre o escalofríos

Si su ser querido tiene dificultad para respirar, cuesta mucho despertarlo o tiene fiebre con enrojecimiento que se extiende rápidamente, pida al personal que llame al 911, o llame usted mismo. Usted es quien mejor conoce a su familiar, así que confíe en su intuición cuando algo no parezca estar bien. Mencione también los cambios pequeños. Usted sabe qué es normal para su ser querido, así que puede notar cosas que a un turno con mucho trabajo se le pueden pasar.

Trabajar con el equipo de atención

El personal es su aliado, y las buenas preguntas ayudan a todos. Lleve sus preguntas por escrito, tenga una lista breve de las enfermedades, los medicamentos y los dispositivos de su ser querido, y pida una reunión con el equipo de atención si una preocupación sigue repitiéndose. Anote con quién habló y qué le dijeron.

Para saber más sobre las señales de alarma en cualquier etapa de la vejez, lea nuestra guía sobre el estafilococo y el SARM en los adultos mayores.

Fuentes
  1. Centers for Disease Control and Prevention. Implementation of Personal Protective Equipment (PPE) Use in Nursing Homes to Prevent Spread of Multidrug-resistant Organisms (MDROs). https://www.cdc.gov/long-term-care-facilities/hcp/prevent-mdro/PPE.html
  2. Code of Federal Regulations. 42 CFR 483.80: Infection control (Requirements for Long-Term Care Facilities). https://www.ecfr.gov/current/title-42/chapter-IV/subchapter-G/part-483/subpart-B/section-483.80
  3. Centers for Disease Control and Prevention. Hand Hygiene in Healthcare Settings. https://www.cdc.gov/clean-hands/about/hand-hygiene-for-healthcare.html
  4. Centers for Disease Control and Prevention. Preventing Methicillin-resistant Staphylococcus aureus (MRSA). https://www.cdc.gov/mrsa/prevention/index.html
  5. Flaherty E, Zwicker D. Atypical Presentation. Hartford Institute for Geriatric Nursing, NYU (ConsultGeri). https://hign.org/consultgeri/resources/protocols/atypical-presentation
  6. Medicare.gov. Care Compare: Health inspections for nursing homes. https://www.medicare.gov/care-compare/resources/nursing-home/health-inspections/
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